BUSCANDO BESOS ENCONTRE HUMEDAD

Este espacio lo utilizo para escribir lo que me apetece, a veces, tiene que ver conmigo y otras con lo vivido sin ser el protagonista, pero siempre estoy de acuerdo con reflexionar sobre lo escrito.

al otro lado del teclado estoy yo y quien me lee, ojalá algún dia la humedad solo sea de los besos que me das.

miércoles, marzo 27, 2024

Suenan tambores de guerra.

    Los más agüeros nos hacen oír tambores de guerra, como si la guerra fuera algo ajeno a nuestros días, no solo por la de Ucrania, o el genocidio de Israel en Palestina, o en Etiopia, o la guerra civil en Yemen o en Somalia, o la guerra en Burkina Faso, Sudan, Myanmar, Nigeria, Siria, muchas guerras para que ahora nos metan el miedo en el cuerpo de que vuelve el lobo.


     

¿Podemos hacer algo?, los señores de la guerra nos proponen prepararnos para ella, invertir nuestros escasos recursos en ello, es decir, prepararnos para matar y para morir, imagino, tú que estas leyendo esto y viendo las noticias de los diarios, no te gustara esa idea, ni la de morir ni la de matar a nadie, a pensar lo que podemos hacer, estamos obligados / obligadas  a ello.

 

    
En primer lugar, negarnos a que se dediquen más recursos para la guerra, en segundo lugar obligar a nuestros gobiernos, si es necesario con nuestra presencia en las calles, como cuando dijimos no a la guerra de Irak, a negociar diplomáticamente la resolución de cualquier conflicto, en tercer lugar campañas ciudadanas dirigidas a la juventud de Europa concienciando para que no se alisten en ningún ejército, para que se nieguen a elegir entre matar o morir, convertir nuestro territorio en un lugar de Paz. No dejemos que se imponga la idea de una guerra como respuesta para defender nuestros valores, nuestra democracia y nuestra identidad, porque es mentira, nuestros valores de Paz, Libertad, Democracia, Estado del Bienestar no necesitan una guerra para ser defendidos, existen otros medios, pongámoslos en marcha, y hagámoslo ya.

martes, marzo 12, 2024

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

 8 DE MARZO DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

 

Quizás este desfasado este titular, pues lo de mujer trabajadora quedó atrás en los titulares mediáticos, pero para mí, es uno de los apellidos importantes de este día, no nos puede llevar a engaño que reivindicar los derechos de la mujer trabajadora pueda excluir a las demás mujeres porque eso sería tanto como aceptar que los derechos de las mujeres van contra los derechos de otras personas que no lo son. Yo no quiero caer en esa trampa y seguiré reivindicando este día como la celebración y reivindicación que partió de mujeres trabajadoras para toda la humanidad.

 

Los últimos estudios sociológicos publicados sobre la percepción feminista, apuntan unas premisas para mi preocupantes, ya que un alto porcentaje de jóvenes (hombres) consideran que el feminismo está abusando en sus reivindicaciones, y claro, uno se pregunta ¿se puede abusar en las reivindicaciones de los derechos humanos? ¿acaso el feminismo es algo de mujeres en exclusividad? ¿Qué les hace pensar eso?

 

Si nos paramos a observar que está ocurriendo, detectamos con claridad que tanto la derecha como la extrema derecha política, social y económica han puesto todos los medios para transmitir a la gente joven y no tan joven que sientan que están perdiendo sus derechos en beneficio de las mujeres, que están siendo manipulados por ellas, y toda esta corriente no duda en utilizar la publicidad donde el morado se ha convertido en un reclamo para vender más y despojarlo de todo símbolo reivindicativo, como ya ocurrió cuando el movimiento Punk vio su look en los escaparates de un centro comercial. Utilizan la educación (sobre todo la privada y concertada) para transmitir ideas contrarias a la coeducación. Utilizan los espacios de poder público y privado que han conquistado, para eliminar derechos y transmitir la idea de que el feminismo es contra los hombres,  es algo ya pasado, que la mujer ya es igual en derechos y que todo ese discurso tiene que ver con la izquierda trasnochada y no con los derechos humanos, todo esto es su mensaje permanente. 13 asesinatos de mujeres por violencia machista en lo que va de año.

 

Decir, que igualar los salarios, a igual trabajo igual salario, que el derecho sobre tu propio cuerpo, la no mercantilización del cuerpo ni la explotación reproductiva, la lucha por una sanidad pública, universal y gratuita con todas las miradas (hombres, mujeres, menores, mayores, ….); por una educación pública, gratuita y de calidad; por el reconocimiento de las culturas, de las artes, independientemente del género de quien las ha creado; acabar con la violencia machista, con el patriarcado, con el feminicidio; que la mujer no sea utilizada como un arma más dentro de la guerra (siendo violada y ultrajada) para combatir al enemigo; que la pornografía no siga degradando a la mujer y educando a jóvenes en la violencia sexual,… Si todo eso es cosa de mujeres nada más, esta sociedad tiene un gran problema.

 

El movimiento feminista es un movimiento transversal que pasa por todos los estamentos de la sociedad, desde la cultura al urbanismo, desde la sanidad a la educación, desde la justicia a las cárceles, desde el ocio al trabajo, desde la familia a la pareja, no hay ni un solo aspecto de nuestra vida que no esté atravesado por una mirada femenina, un quehacer femenino, un actuar femenino, porque si eso no es así, la sociedad estará dando la espalda al 50 por ciento de su población. La incorporación del género masculino a la lucha por los derechos humanos no puede ser discutida porque estos derechos partan del movimiento feminista, sería tanto como poner en entredicho la abolición de la esclavitud porque uno no es ni negro ni esclavo.

 

Leí un artículo de Teresa del valle, publicado por KOBIE (Serie Antropología Cultural). Bilbao. Bizkaiko Foru Aldundia-Diputación Foral de Bizkaia Nº V, 1991, del cual resalto aquí alguno de los párrafos que nos habla de los procesos de cambio, necesarios para el avance de una sociedad más igualitaria. 

 

 

“…De los tres estadios propios de los procesos de cambio: conservación, transformación y creación, estos espacios se relacionarían con la creación, que supone un salto cualitativo en el vacío. Por creación se entiende un proceso que contempla la aportación desde el ahora hacia el futuro; aquello que se constituye en una nueva referencia que signifique una ruptura con lo que existía anteriormente y puede a su vez ser punto de partida para nuevas transformaciones y conservaciones. En el caso de las mujeres, se crean espacios mediante la ocupación temporal del espacio público: manifestaciones, especialmente la del ocho de marzo que tiene ya características rituales. Una segunda forma de ocupación temporal es la manifestación externa de los procesos creativos en su sentido amplio que abarca desde el cine, el arte, la literatura. Una tercera sería la incorporación de colectivos de mujeres a otras acciones bien de carácter festivo o reivindicativo. 

Una creación más permanente sería aquella que establece ya referencias identificables en el espacio físico como monumentos, nombres en el callejero, espacios de trabajo, lúdicos. Muchos de estos espacios van unidos a la fuerza del asociacionismo que en algunos casos estará́ unido al Movimiento feminista y en otros a situaciones laborales, o intereses de grupos diversos.”…  (1Artículo sobre el espacio y el tiempo en las relaciones de género. Teresa del valle2)

(1)El artículo se presentó́ como ponencia invitada en el V congreso de Antropología celebrado en Granada, Diciembre de 1990, dentro del simposium "Antropología del Género" coordinado por Virginia Maquieira y Mari Carmen Diez Mintegui. 

(2) Catedrática de Antropología Social en el Departamento de Filosofía de los Valores y Antropología Social de la Universidad del País Vasco. Directora del Seminario de Estudios de la Mujer de dicha Universidad. 

 

 

Por lo tanto, este 8 de marzo estas llamado y llamada a ocupar las calles en las concentraciones, manifestaciones, actividades que se realizarán en tu ciudad con motivo de la celebración del Dia Internacional de la Mujer Trabajadora, no es un día del género, es un día donde la mujer pide respeto a la sociedad, hacia su persona y reivindica la igualdad de derechos que aún no se dan en la mayoría de sociedades incluida la nuestra.

 

-       Contra la brecha laboral.

-       Por el cuidado hacia las mujeres más vulnerables.

-       Contra las guerras sean en Ucrania, la masacre de Israel en Gaza, o en cualquier otro punto del planeta.

-       Contra la utilización del cuerpo de la mujer como mercancía o deposito para engendrar niños o niñas.

-       Contra la pornografía que cosifica a la mujer, la ultraja y educada a los jóvenes a ejercer la violencia sexual contra ellas.

-       Por una cultura con todas las miradas.

 

Cambiar la mirada, el enfoque, no solo depende de los gobiernos, ni solo de los legisladores, depende de la sociedad en su conjunto, de nosotros y nosotras, de jueces y juezas, de los sectores económicos, de la cultura, de los medios de comunicación de masas, …. No eres culpable pero tu pasividad si puede ocasionar daños irreparables en las mujeres de hoy y en la sociedad del futuro. Por todo ello, te esperamos el 8 de marzo, estes donde estes, acude a los actos de tu ciudad, o de tu barrio, o pueblo, el tiempo también nos pertenece para decir que SE ACABÓ. No hay marcha atrás.

 

Teléfono: 016 contra la violencia machista.

 

Jose Luis Salvador Castello

Educador Social

 

 

 

 

Artículo sobre: “El morado es el nuevo rosa: el feminismo como mercancía y como estrategia de marketing en los anuncios publicitarios” os dejo el enlace.

 

https://revistas.ucm.es/index.php/INFE/article/view/78008/4564456560847

martes, enero 23, 2024

DESDE MI VENTANA

     

Asomándome a mi ventana puedo ver el mundo exterior, solo si lo circunscribo a lo que mi mirada y el espacio me deja ver, a la derecha un hostal, antiguamente llamada pensión, lugar de descanso de gente de negocios, viajeros y parejas sin lugar donde desatar sus más íntimos deseos, frente a mí, un aparcamiento, es como una guardería de coches, están ahí hasta que uno va a recogerlos, un poco más a mi izquierda y frente a mí, una iglesia y una residencia femenina de estudiantes, antes se llamaban “residencia de señoritas” frente a sus puertas jóvenes de diferente sexo establecen el ritual del ligue, antiguamente llamado “pelar la pava”, por sus ropajes diríase que pertenecen al círculo de los cayetanos, pero es prejuzgar demasiado, pues nunca entablé conversación con ellos o ellas, tampoco vi a dos chicas en ese ritual, ¿tendrá algo que ver que la residencia la gestione la Iglesia Católica a través de unas monjas Trinitarias?, imagino que no, yo a veces soy un poco mal pensado. 

 

Pensarás, ¿por qué hablas del pasado de las cosas?, y llevas razón, lo hago por esa forma que tiene nuestro nuevo Alcalde de ver el mundo, su primera medida “estrella”: Serenar la ciudad, perdón, quise decir poner serenas y serenos, estilo años 50 del Madrid más blanco y negro, aunque ahora se les llama vigilantes nocturnos, y ya no llevan las llaves de los edificios y me imagino que tampoco pasan información de la vecindad a la antigua “brigada de información o policía política del régimen” hoy sustituida por grupos de atención al ciudadano o policía de cercanía, aunque de policía política el PP tiene experiencia en su gestión.

 

Y ahí acaba el mundo exterior de mi ventana, se ve poco más que coches aparcados, el letrero de un supermercado, el paso de vehículos a motor, alguna que otra bicicleta y transeúntes con caminos y destinos diferentes. Lo mismo le pasa a nuestro alcalde, que, al no ver desde la ventana de su lugar de cobijo, esto le impide observar la realidad y se pone a imaginar, por ello, su segunda gran iniciativa, ha sido “Navigalia” un relato bastante imaginativo sobre la llegada de los “Reyes Magos” a nuestra ciudad a través del Guadalquivir, para disfrute de grandes y mayores. ¿Cuánto ha costado, lo desconozco?, acontecimiento que vio mucha gente y que estoy seguro tienen una opinión positiva de esta fantasía monárquica. Por cierto, jueces y fiscales desde Mallorca han pedido al gobierno que desclasifique los resultados de la encuesta realizada por Adolfo Suárez sobre la monarquía antes de la Constitución del 78, nos llevaríamos una gran sorpresa.

 

    Y llegó el fin de año, e imaginó como sonarían las campanadas desde Sevilla, y bingo, Telecinco llega a la ciudad para ofrecerlas con lo que supone de publicidad una televisión de cobertura nacional. Los más optimistas cifran en 15.000 personas concentradas en la Avenida de la Constitución, con doble sorpresa para esa “mágica noche”, las 12 uvas se retransmitirán por pantallas de televisión y el reloj será el de la Puerta del Sol de Madrid, la presentadora y presentador de las uvas situados fuera de la vista de la gente congregada, emitían desde la azotea del Ayuntamiento, por lo tanto seguía la ficción, las campanadas sonaban desde un reloj a más de 500km de distancia, algún medio publicó “la despedida del año en Sevilla con sonido madrileño”. 

Otro dato curioso de este alcalde imaginativo: Tanto Calleja como Marta (copresentadores) del evento, saludaron el año nuevo con cerveza en mano (publicidad) mientras nuestro alcalde prohibía brindar con cava a las personas que se acercaron a celebrar el año nuevo en la avenida de la Constitución, lo dicho fantasía e imaginación, eso sí, Sevilla como siempre viste muy bien en televisión con esa Giralda de fondo.

 

Y nos guste o no, aparece 2024, llegan los fríos del invierno ajenos a la ciudad hasta enero, las ventanas se cierran para no morir de hipotermia, solo me queda mirar a través del cristal a veces empañado por el vaho que provoca la temperatura exterior e interior de mi piso alquilado, esto dificulta mucho más poder observar lo que está ocurriendo afuera, que si verán las personas sin hogar, los que tienen como cobijo un soportal, un rincón y como manta un puñado de cartones.

 

¿Cómo van este año los presupuestos municipales? ¿Qué cantidad de dinero se invertirá en viviendas de construcción pública asequibles para la ciudadanía? ¿cuántos euros gastará la ciudad en cuidar a las personas mayores que tanto nos han ido aportando? ¿las familias con necesidades por su situación económica serán atendidas con rapidez y medios? Ya me gustaría poder responder a todas esas preguntas, pero desde mi ventana no consigo ver esa realidad y para colmo aparece el maldito vaho. El alcalde seguirá imaginando con cambiar farolas por el centro, y marchándose a Fitur en solitario, con un cante flamenco, un poquito de jamón y una copita de vino (que aquí si se puede beber alcohol que lo manda pagar el boss).

 

Otra noticia nos habla que la mayoría de la juventud compra productos no originales (falsificados), poniendo sobre sus cabezas la destrucción de empleo y la perdida millonaria de producto interior bruto, según estas mismas fuentes. Porque tener una tasa del 27’4 de desempleo no tiene nada que ver, los bajos salarios tampoco y mucho menos la precariedad laboral. Tiene narices que los noticiarios y la industria de lujo culpe a la juventud de la venta de productos falsificados, tiene como mínimo gracia. Estoy por salir a comprarme un bolso de esos tan monos que lleva Borja Iglesias, pero si lo adquiero, con mi presupuesto nunca podrá ser original.

 

La emancipación de la juventud en España es la más baja de Europa 16% frente a un 31% del resto de Europa, bajos salarios y alquileres altos en nuestro país, son las principales causas. Quizá limitar el precio del alquiler no sea una solución muy acertada a largo plazo, sin embargo abaratar el mercado de la vivienda con la puesta en marcha de cientos de promociones para el alquiler de vivienda pública si podría serlo,  ya que suelo tenemos la ciudadanía (el suelo no es del ayuntamiento ni de la Junta, ni del estado central), el suelo nos pertenece, por lo tanto, ha de estar a nuestro servicio, la construcción de forma masiva de vivienda pública para el alquiler y la compra, junto con la prohibición de la compra de viviendas destinadas a hogar por parte de fondos de inversión, la limitación de los pisos turísticos y un impuesto a las viviendas que lleven desocupadas más de un año sin causa justificada (reparación, estar residiendo temporalmente en otra localidad o país, o ser segunda vivienda utilizada para descansos y periodos vacacionales), todo ello facilitará la emancipación y por lo tanto la independencia y desarrollo de proyectos de la juventud española.

 

 

    Espero que el alcalde a pesar del frio salga a la calle y responda a todas esas preguntas, que las ventanas del ayuntamiento no sean el cobijo de alguien que ignora como es la ciudad de Sevilla, que el vaho no le anule la visión de realizar un presupuesto acorde a las verdaderas necesidades de esta ciudad, y que emvisesa no se convierta en una empresa pública en el olvido o para desmantelarla como ya hizo el señor Zoido en su etapa como alcalde de la ciudad.

 

    Solo llevamos una quincena de este 2024 y ya tenemos el tintero lleno. Que la población universitaria se centre en los exámenes, que la comunidad internacional pare los pies a Israel y la paz sea una realidad en los territorios ocupados, que Putin pierda su guerra y Trump no alcance la Casa Blanca, que Milei se exilie a alguna isla lejana de toda población humana,  estos son algunos de los deseos que pedí cuando alcé la copa para celebrar la llegada del nuevo año, los otros deseos, los más carnales, esos me los guardo para mí.

 

A disfrutar de este año, que por algo se empieza.


 

Jose L. Salvador Castello

Educador Social y Antropólogo.


Publicado en : https://cronicadeandalucia.com/opinion/desde-mi-ventana/

lunes, diciembre 18, 2023

LLEGAN LAS LUCES DE NAVIDAD I

“El tiempo pasa nos vamos haciendo viejos”, según dice la canción de Pablo Milanés, claro que pasa y mal seria si no pasara, lo de hacerse viejos es otra cosa por lo menos en lo físico, pues dependerá y mucho de las posibilidades económicas que hayamos tenido para llegar sanos y salvos a cierta edad, a mayor riqueza mejor alimentación, así lo dicen todos los estudios realizados hasta la fecha, por sociólogos, antropólogos, médicos y urbanistas.

 

La cirugía también influye, no es solo la genética heredada de un barrio pobre o un barrio rico, de un asalariado o de un mantenido por su herencia. Lo digo, porque al mirar a nuestro alrededor seguramente veamos más o menos iguales a todos nuestros convecinos en su semejanza de edad y apariencia, es cierto, que algunos y algunas están estupendos para la edad que tienen, y les puedes quitar entre 5 y 10 años con referencia a su edad biológica, pero si nos alejamos de la vecindad y nos adentramos en el mundo del papel couché, famosos influencer, youtubers, actores y actrices, personas del mundo de la música, de la televisión, radio, deportistas de élite y alguno que se escapará de ese campo humano, la diferencia entre la edad aparente y la edad biológica se diluye.

 

Es difícil adivinar cuantos años tiene Chers o Ana Rosa Quintana, cuántos años tendrá Antonio Banderas o Brad Pitt, todos ellos y ellas no solo disponen de una genética más agraciada, sino que además tienen las posibilidades económicas de mantener una dieta rica y sana con todos los nutrientes necesarios, alejan de su cuerpo aquello que a los demás nos provoca colesterol o diabetes, acceden a gimnasios en su propia casa o a rutinas de ejercicio elaboradas y supervisadas por su entrenador o entrenadora personal, a todo esto, que ya de por sí es mucho más a lo que tú y yo podemos acceder, se le une, las cremas y cirugía, se convierten en “victimas” de su propia belleza.

 

En estas fechas navideñas, donde vamos a cometer, casi con seguridad, todos los excesos posibles en muy poco tiempo, beberemos más vino, cerveza y más alcohol de copitas que nunca, comeremos hasta saciar mucho más allá de nuestro apetito, comeremos todos los dulces que no hemos ingerido durante el año que nos deja, dulces de los baratos, como el vino, o el alcohol, ya que tendremos que ahorrar aunque sean fechas de derroche, porque llegarán los regalos para nuestros seres queridos y la cuesta de enero, junto con nuestros alquileres, hipotecas, luz, agua y demás gastos de supervivencia. 

 

Pero a los otros a las otras, a ese grupo privilegiado de famosos y grandes empresarios, eso le trae al pairo, para ellos la navidad es gastar mucho y ganar mucho más, no se preocupan en exceso de lo que van a consumir ya que serán las mejores frutas, el mejor marisco, la mejor carne y los dulces más exquisitos, sus dietistas, entrenadores/as personales, médicos/as, y esteticistas, … les indicarán cual es el camino a seguir para que el 10 de enero estén igual o mejor que estaban el pasado 10 de diciembre. 

 

Yo, y te aconsejo que hagas lo mismo, acabo de tirar mi bascula al contenedor y hasta más allá de abril no pienso recuperarla, demasiadas comeduras de tarro llevo ya con tanta información de lo mal que va a estar mi cuerpo en mi vejez, como para encima, estar pendiente de la cantidad de peso que he cogido y estoy seguro que eso no era mío.

 

No sería descabellado que se pudiera legislar sobre la compra, me explico, cada persona tendría una tarjeta para realizar la compra según sus posibilidades económicas, pongo un ejemplo: que usted o yo compramos un kg de gambas para la cena de Navidad, nos costaría 15 euros, que lo compra Ana Rosa Quintana 250 euros, que lo compra Cristiano Ronaldo 1000 euros, al final es como si todos pagáramos lo mismo por el mismo producto, el déficit que nosotros y nosotras provocamos, se anula con lo que pagan esas celebritis. ¿complicado?, yo lo veo fácil, no se tú.

 

Las navidades serían mucho más asequibles para todo el mundo, y aquellos y aquellas, que los hay, que no pueden tener ni los mínimos, debemos asegurar que acceden a través de (comedores sociales, ayudas públicas, ingreso mínimo vital, …) a celebrar la navidad en las mismas condiciones que el resto, es decir, con sus cenas de productos típicos de las fechas y sus respectivos regalos.

 

Continuará…

Jose L. Salvador Castelo

 Educador social y Antropólogo.

Diciembre 2023

martes, noviembre 14, 2023

¿ESPAÑA SE ROMPE?

Los agoreros de la ultra y derecha, los jueces con años de mandato caducado, los ciudadanos y ciudadanas salvadoras de la patria, viejos lideres caducos, y otros vecinos de nuestros bloques, están aclamando a voces ¡España se rompe! ¡España se rompe!, ante semejante griterío me he puesto a repasar las hemerotecas, los noticiarios de tv, los programas de tertulias y algún que otro podcast económico, no encontré ninguna fisura de esa patria nuestra, ¿ni una?, me pregunté, como es posible que esta gente hable de una España a punto de romperse y yo no encuentre ningún indicio, eso es que no he buscado bien, me dije, así que manos a la obra otra vez, y os comento lo que encontré: 

 

Los grandes bancos BBVA, Santander, … han ganado miles de millones un 18% más que el año anterior, libres del impuesto especial, las eléctricas con unos dividendos inimaginables. Estamos con el mayor número de trabajadores y trabajadoras afiliados a la seguridad social de la historia, la más amplia generación de personas universitarias. Elecciones democráticas sin fisuras en ayuntamientos, comunidades autónomas, el Estado. Jura de la Constitución de otra monarca sucesora, negociaciones entre varios partidos democráticos con representación parlamentaria para conformar el gobierno de España, y esto mismo, se ha ejecutado con éxito en ayuntamientos y autonomías.

 

 Propuestas para resolver el conflicto en Cataluña ocasionado con motivo del referéndum unilateral de independencia de 2017, incluyendo una ley de amnistía para aquellos ciudadanos y ciudadanas que creyeron en esa alternativa. Subida como nunca del Salario Mínimo Interprofesional en la historia de este país; leyes por una muerte digna; por poner el consentimiento como base fundamental en las relaciones personales; por un salario mínimo vital que vaya acabando con la mendicidad; una reforma laboral más acorde a nuestros tiempos. 


No sigo porque hasta yo me canso de tanto buscar, entonces, ¿Qué España es la que se está rompiendo?

 

Se rompe la España del machismo, lo de la selección española de fútbol femenino es un claro ejemplo de rotura ¡Basta ya!. Se rompe la España lgtbiq+fobia con leyes que avanzan en el reconocimiento individual a ser libres. Se rompe la España de sentido único, ahora vemos varios caminos por donde escoger, queremos a la población vasca sin etiquetas antiguas que tanto daño hicieron, y a la población catalana, aunque muchos de ellos quieran abandonar el proyecto común, y así con cada territorio, porque cada camino es una nueva experiencia en riqueza, cultura, gastronomía, lengua y amor. 

 

Se rompe la España que hizo que la riqueza de unos pocos con grandes empresas no fuera repartida solidariamente entre aquellos que la generaban (sus trabajadores, su país, su territorio...) y se crean nuevos impuestos para acabar con esa injusticia social. Se rompe la España del sufrimiento, del luto permanente, para abrir paso a una España donde sufrir no sea obligatorio sino solo una opción, donde morir no sea una carga de dolor sino un adiós a otros territorios inexplorados. 

 

Se rompe la España del cuerpo normativo, donde solo cabía un tipo de cuerpo en nuestra tv, o publicidad, por otra España de la salud, donde se fomentan las conductas saludables no esos cuerpos
 impuestos por la industria, porque cada cuerpo es digno de ser alabado. Se rompe la España del silencio, de la locura entre muros, por una España abierta a la salud mental, dando voz y espacio a aquellas personas que la sufren y facilitando los medios para su bienestar. Se rompe la España de un solo pensamiento, la España del tridente y el rabo, la España roja o amarilla o roja, por una España multicolor, donde el pensamiento, las ideas, tengan su expresión para ser debatidas, una España donde el rojo sea un color que junto con el amarillo y el gualda forman la bandera de un país, pero nada más y nada menos.

 

Se rompe por fin esa España en blanco y negro, esa España decadente que no nos dejaba avanzar, que nos hacía cada día sospechar de nuestros vecinos y vecinas, por tener una lengua diferente, o una cultura distinta o un paisaje de otro color, por fin se rompe esa España que nunca debió de ser.

 

Sí, lo afirmo, se está rompiendo España, por fin, y ojalá nunca más vuelva sobre nuestra tierra tanta injusticia, y aquellos y aquellas que siguen creyendo en esa España del dolor, sean cada vez más minoritarios y dejen a las nuevas generaciones construir una España feminista, colorida, progresista, diversa y multicultural, una España de futuro, aunque algunos por nuestra edad solo la vayamos viendo poquito a poco avanzar.

 

Como escribió el poeta y cantante José Antonio Labordeta : 

 

“Mansamente te diriges

a la plaza Santa Cruz

a tomarte un buen vermú

con los amigos más locos

que hablan del mundo nefasto

con mucha risa y salú

y luego, tranquilamente,

a callejear, a callejear,

que la calle es tuya y de nadie más.”

 

Sevilla a 14 de noviembre de 2023

Jose L. Salvador Castello

Educador social y Antropólogo.

jueves, agosto 24, 2023

QUE COMIENCE LA FIESTA

  Desde la pandemia, se nos ha quedado el cuerpo y la mente diferentes, algunos dijeron que para mejor y otros han dicho que para peor, lo cierto, es que la salud mental de la población en general está necesitando un respiro, un chute de energía positiva, pero son los fantasmas del pasado los que han vuelto a tocar a la puerta, esa positividad se aleja, la que tantos expertos dijeron que hacían sociedades cautivas de su propio éxito, expertos que nunca sufrieron contratos basuras, impagos de hipotecas, alquileres abusivos, desplantes empresariales, abusos sexuales, violencia de género, besos impropios, racismo, xenofobia, homofobia, transfobia, esos tertulianos que lo mismo te hablan de un volcán en plena efervescencia que del aterrizaje con éxito de una nave India en el suelo lunar.

 


No, no nos dejemos engañar, la sociedad no estaba siendo cautiva por ningún éxito, estaba siendo engañada por charlatanes que transmitían que ya todo estaba hecho, ganado, legislado, como si fueran cimientos sociales inamovibles, nos decían que no había que abusar, que parece que lo quisiéramos todo, esto ocurría cada vez que se hablaba de: Derechos de la mujer, derechos laborales, derechos sociales de acceso a la vivienda, derechos para el colectivo LGTBIQ+, derechos individuales de acceso a una vida y muerte digna, derecho a la sanidad pública universal y gratuita, pero sin embargo, se nos criticaba cuando hablábamos de ganancias empresariales, como las empresas han ido ganando más y más y más, las eléctricas, los holding, los fondos buitre, las grandes constructoras, la banca, eso no había que discutirlo, pues eran los que nos ofrecían bienestar y empleo.

Todo ese macabro discurso, de vanidades y hogueras incendiarias, lo hemos comprado sin más, creyendo que hacíamos un bien por el conjunto de la sociedad, sacrificando nuestro bienestar, arrimamos el hombro como trabajadores y trabajadoras de la sanidad por el bien común, arrimamos el hombro como trabajadores y trabajadoras de las fuerzas de seguridad por el bien común, arrimamos el hombro como trabajadores y trabajadoras de los servicios sociales por el bien común, del transporte, de los supermercados, de las funerarias, de las farmacias, siendo camareros y repartideros, cuidando dependientes, todos y todas arrimamos el hombro por el bien común, mientras ellos, los intocables, ganaban más y más y más por su propio bien común. 

Y ahora llegado el tiempo, donde el cambio climático que niegan aquellos que defienden a los que ganaban más y más y más, donde nuestra salud mental se encuentra en la UCI por falta de perspectivas de presente y futuro, donde nuestros empleos agotan nuestras escasas energías, ahora que el tiempo nos atormenta los ratos de sosiego con inflaciones, guerras cercanas, y abusos de poder, ahora que han de soltar tanta ganancia acumulada para paliar tanto dolor provocado, ahora ellos, los del más y más y más, se han quedado sordos, están apenados porque la sequía les obliga a subir precios, los costes laborales les obliga a contratar a menos gente,  y la subida de intereses del dinero les obliga a encarecer nuestros alquileres o compra de vivienda, y por eso están apenados, y desde la pena no pueden ayudarnos, y les hemos vuelto a comprar su discurso, y vuelven a ganar más y más y más.

Tenemos que subirnos a su gran mesa de madera de cerezo, y desde la más absoluta desvergüenza levantarnos la falda y bailar como si lo hiciéramos en el bosque de las brujas, y cantar como si estuviéramos en lo hondo de la mina con el quejío sordo del carbón arrancado a la madre naturaleza, y reírnos a carcajadas sin espacio para el desaliento, y manchar con nuestra saliva sus cuentas bancarias, sus informes económicos, sus tarjetas de crédito y sus teléfonos móviles, y darles miedo, tanto o más que el que les hemos tenido nosotras y nosotros, y sentir que su miedo acompaña el temblor de nuestro baile, y que sus lágrimas caen sobre la saliva depositada en sus riquezas.

No hay un mundo reformable, porque no han querido reformar nada, hay un mundo que cambiar porque necesitamos un mundo nuevo, sin esclavas ni esclavos de un sistema que lucha por eliminarnos de la faz de la tierra, ya no somos necesarias, ahora viven de una realidad virtual y paralela, o la rompemos o llenaremos de nuestras cenizas el mar, océanos, tierra y cementerios.

Yo ya me he puesto mi falda, empecé a reírme y solté un quejío como nunca lo había oído. QUE EMPIECE LA FIESTA.

 

Jose Salvador

En plena ola de calor agosto 2023

sábado, enero 02, 2021

Hasta nunca, 2020.


    Y se va, como el emérito, sin cumplir lo deseado cuando llegó, aquello de: “que este año tu vida sea mejor, que tus deseos se cumplan y vivas en plenitud”, nos deja huérfanos de un montón de gente, que no tenia pensado irse, así de pronto y solos y solas, se ha ido dejando nuestras caras tapadas por el miedo, alejándonos de quien teníamos más cerca, mirando de lejos a nuestros seres queridos, dejando tirados en la alcantarilla millones de besos, pisando los abrazos para no contagiar a nadie, y frente al espejo millones de lágrimas saltando sin saber que pasó y porqué.


    Te has ido, dejando tras de tí, tristeza, llanto y soledad, cambiando nuestras vidas, dándole la vuelta como a un calcetín viejo, entraste con frío, como todos los años eso no es nada nuevo en ti, pero cuando la primavera empezaba a dar señales de vida, y creíamos que todo iba saliendo como estaba previsto, zas!!!! soltaste tu zarpa y nos encerraste en casa, días y días, sin poder salir ni a trabajar, solo se escuchaban ambulancias, ejercito y policía en las calles y sanitarios corriendo de un lado hacia otro, llorando de cansancio y de impotencia, y en los supermercados estanterías vacías por el miedo de sentir que a los tuyos les pudiera faltar algo y tu haciéndote fuerte, sacando músculo.

    Nos metiste tanto miedo, que cuando pudimos salir alguna hora a la calle, nos daba temor, seguíamos en casa, solo a la calle para comprar y empezaron las colas, como en los tiempos de la escasez, cuando un militar asesino dio un golpe de estado, sentíamos esa sensación de perdida de libertad, de miedo, de impotencia, de saber que el enemigo estaba fuerte y no sabíamos durante cuanto tiempo nos tendría doblegados, y no éramos capaces de verlo.

    Jodiste la economía, cerraste los bares donde miles de familias tenían su forma de vida y sus ingresos, cerraste aeropuertos para que nadie nos visitara y para no poder salir tampoco nosotros/as, los hoteles. Los países hermanos pelearon como lobos por mascarillas, gel hidroalcohólico, medicamentos, personal sanitario, nos volvimos insolidarios con el otro y solidarios con el nuestro, extraña forma de ver la solidaridad, mientras aplaudimos a los sanitarios por su trabajo, criticábamos al gobierno por no tener más mascarillas aunque al resto de países les faltara, no nos importó. Culpaste a las mujeres por reivindicar sus derechos aquel ocho de marzo, a la cultura por manifestarse en teatros, cines y conciertos.

    Mientras la vida en las casas pasaban, juegos, dibujos con los mas pequeños, tuvimos que aprender que es eso de pagar con el móvil, tener clases por internet, que tu pequeña haga la tarea y se envíe por mail, vimos caras de sueño en la pantalla de pequeños y pequeñas que no entendían porque no podían estar con sus amigas en el parque, con sus profesoras en la clase.

    La médico nos llamó por teléfono para preguntar que nos pasaba y sin vernos, nos recetaba lo que creía más acertado, ya no había consultas en los ambulatorios, esa “sanidad” pública idealizada, empezó a hundirse, nos abandonó en el momento que más la necesitábamos, mala gestión, falta de recursos, ….. nos faltan explicaciones.

    Cerraron universidades y la enseñanza se convirtió en un lujo para quien tuviera internet, tablet u ordenador, aquellos que vivían en lugares más apartados y sin cobertura, volvieron a ser los grandes y las grandes olvidadas.... nos faltan explicaciones.

    Las residencias de la tercera edad, privatizadas en su gran mayoría, se convirtieron en lugar de muerte para los residentes, ….. nos faltan explicaciones.

  Hicimos homenajes a todos y todas, vivos y muertos, que habían luchado contra este maldito virus, pero hasta en eso, este país se sintió dividido, sacando banderas de España como si la patria fuera solo de unos pocos, e insultando con esa ignorancia al resto, y las llevaron a las mascarillas, y balcones, en los coches y chalecos, y creyeron que el virus tenia bandera roja, amarilla y gualda mientras la policía miraba, pero si la bandera cambiaba de color ya no miraba, la policía golpeaba, …. nos faltan explicaciones.

    Y cuando, sol se hizo mas fuerte en nuestras vidas, y pudimos disfrutar algo del verano, con los nuestros, sin turistas y sin grandes concentraciones, y cuando creíamos que todo estaba mejorando, nos volviste a dar otro zarpazo, de nuevo restricciones, falta de libertad. Y apareció el mosquito con su picadura mortal, increíble pero cierto, aquel maldito mosquito portador del virus del nilo.

Y así, desde aquel fatídico mes de marzo. Llegó la Navidad, recordáis aquel celebre anuncio “volver a casa por navidad, a casa vuelve”, este año se eliminó, no podíamos estar mas de 6 o 10, y de no mas de dos núcleos familiares, un “sin Dios”, que diría el poeta. Las uvas recordando a los caídos en esta batalla contra la Covid-19 o contra el cáncer, sin alegría por un año que se va, solo con la esperanza de que este 2021 nos traiga una vacuna que nos devuelva la libertad perdida.

    Que este año nos pueda servir para ver lo frágil que somos, lo frágil que es la libertad conseguida, y luchar porque nadie absolutamente nadie quede atrás.

    Que 2021nos devuelva la libertad de besar, de abrazar, de tocar, de ir y de venir. Y aquellos/as que nos dejaron en el camino nos iluminen desde donde estén.

Jose Salvador

Enero 2021






jueves, junio 11, 2020

Vivir en una pandemia. 2020

Yo nunca había vivido una pandemia y no me gustaría repetir una experiencia parecida.

¿De que se puede hablar, o criticar, o expresarse? De la cancelación de todas las fiestas patronales, ciudad por ciudad, o de los conciertos musicales programados, o festivales de baile, cante, teatro, etc... o quizás de los bares cerrados o las peluquerías, o las tiendas de ropa o las playas vacías, o jabalíes en la ciudad, delfines en la costa donde estarían los bañistas, o de hoteles cerrados o vacíos, aeropuertos que solo reciben material sanitario, aplausos a las 8, o bodas anuladas, comuniones por hacer (un año más de pecado), ancianos asustados por la alta mortalidad, tanatorios saturados, monjas haciendo mascarillas y la seat respiradores, canciones temáticas para la época, o de donaciones altruistas para conseguir vacunas. Amigo, amiga, de todo eso, estamos hartos, es un bombardeo absoluto, día tras día.

A riesgo de equivocarme, incluso de ser impertinente y digno de ser vapuleado (metafóricamente hablando) a las ocho con la apertura de los aplausos, voy a expresar las ideas que pasan por mi cabeza:
  • Los ERTES, los pagamos tod@s con nuestros impuestos, en situaciones de crisis, me parece bien que todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas de este país aportemos en la medida de nuestras posibilidades para evitar daños mayores. Sin embargo, creo que las grandes empresas cuando ganan pingües beneficios (como a banca que fue salvada por tod@s) no son tan solidarias con la ciudadania, vamos a ver, ya se que donan máquinas para el cáncer y cosas así, me refiero con las grandes beneficios, un ejemplo: Una empresa de moda (pon tu el nombre) gana el año 2019, 1.200 millones de euros, libres de impuestos y gastos, ¿Crees que esa empresa no puede asumir la nómina durante dos meses de los trabajadores y trabajadoras que les hizo ganar ese dinero, por qué tenemos que pagarlo nosotr@∫?, es solo, uno de tantos ejemplos.
  • La sanidad privada. Durante años se ha estado recortando en la pública y pasando recursos a la privada, ¿Cómo? Pues a través de convenios sanitarios o dando la gestión del hospital público a la empresa privada, o mal vendiendo un hospital para luego pagar por usar sus instalaciones. Esto ha debilitado nuestro sistema público de salud, ha quedado demostrado en esta pandemia ¿no crees que habría que revertir la situación, es decir, quitar recursos de la sanidad de unos pocos para dárselo a la sanidad de todos y todas? Ahora salimos y aplaudimos a las ocho. 

    Artículo 41 de la Constitución española:Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres.

        Artículo 139 de la Constitución:Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones   en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español.


Cada día a las 20'00h en punto de la tarde salgo al balcón (ventana) a aplaudir, no se muy bien porqué ni a qué, pero si tengo claro que es una catarsis, me recuerda que mi vida es diferente, que hay muchos seres humanos frente a mi, al lado mía, en esas otras ventanas y balcones que aplauden a la misma vez. Veo a la viejecita de enfrente que al principio tímidamente salía un poco sin apenas subir la persiana para aplaudir, hoy ya tiene la persiana por la mitad y saca sus manitas arrugadas por los años y la vida para aplaudir, no falta a la cita y eso me alegra, me hace ver que seguimos aquí, esperando que esto acabe, porque pese a quien pese, acabará.
Ya no ponen música, resistiré ha dejado de sonar en la ventana de los vecinos frente a la carretera, ¿no están? O se han cansado de repetir cada día a la misma hora lo mismo, la verdad que me preocupa un poco, tanto lo uno como lo otro.
Los vecinos justo debajo de mi ventana del salón siguen aplaudiendo con gran energía, menos tiempo, pero quizás más fuerte- Igual con los vecinos de los dos críos que pudieron salir este domingo a pasear, y la señora mayor de arriba, no falta ninguna tarde, un día le pilló el aplauso volviendo de la farmacia y se paró (como un militar cuando escucha bajada de bandera) y se puso a aplaudir como cada día, pero esta vez, desde la calle.
Me da pereza ponerme a escribir, así que lo he compaginado con enviar unos trabajos de historia a la universidad para el grado de antropología, me gusta la historia porque creo que nos enseña que muchas veces repetimos lo aprendido, por cabezones casi seguro, aunque gracias a la inteligencia rectificamos rápido.

Mañana seguiré alentando a la población con la que trabajo (personas en exclusión social) a realizarse la prueba del Covid19, creo que está bien que se las hagan son una población con riesgos, poco nivel cultural para entender que está pasando y sobre todo muy marginales medidas de higiene. Aunque ellos y ellas lo que piden son más alimentos, tienen ese cariz de supervivencia permanente, donde lo importante es lo inmediato, el hoy, porque mañana aún no ha llegado.

Por cierto he cambiado de móvil, no si es importante, pero es un móvil de cuarentena, es decir, lo difícil que ha sido conseguir equipos de protección individual, las mascarillas, guantes, alcohol en gel, ... y lo fácil que ha sido cambiar de móvil. ¿lo mismo en algo nos hemos equivocado? Digo, a la hora de fabricar las prioridades para la sociedad donde vivimos, y repito, yo he cambiado de móvil en plena pandemia, por cierto es rojo, la pandemia no, el teléfono.
Nos pillo a contramano, desprovistos de armas, usábamos los besos para terminar con el odio, a los enfermos les dábamos nuestro abrazo y cariño, las caricias hacían más apacible el tránsito a la tierra, y la cercanía nos arropa en aquellas noches donde la oscuridad no quería dejar amanecer, esas noches largas donde la vida se fue y toca vivir del recuerdo. Ahora solo la distancia, rota por el llanto de un amigo en la esquina de su cuarto nos recuerda que se fueron sin decirles adiós después de tanto.
Nos pilló así, sin armas, con las manos levantadas y desnudos, y nos atacó, no tuvo compasión se fue a por los mas indefensos, a nuestros mayores, a nuestra memoria viva, a las arrugas del saber y del querer y los arrasó, eran juncos y como el viento de la vida no puedo doblegarlos, les mató la raíz para que nada pudiera sujetarlos.
Prosiguió su camino hacia aquellos que ya habían sufrido el malaje complot de células malignas, inmunodeprimidos, atestados de miedos por enfermedades desconocidas, por pulmones maltrechos por el humo del tabaco, de los coches, de las fábricas, y los arrasó, acabó con ellos.
No tuvimos más remedio que escondernos, agazapados detrás de las ventanas con miedo a mirar, a sonreír, miedo a besar, a tocar, miedo de nosotros y de los nuestros, miedo de nuestra propia libertad, de nuestro pensamiento, miedo a contagiar más que a ser contagiados, ilustres guerreros escondidos en las trincheras que habíamos cavado con nuestros ahorros, llamadas viviendas. 
Me acordé mucho de los que ya no estáis, de mis amigos marchados, ¿que habrías pensado de todo esto?, como la vida os apagó el reloj y a nosotros nos quito el tiempo, vimos injusta vuestra vuelta a la tierra o a la nada, y ahora vemos injusta nuestra vuelta a la casa. Nos arropan los sentimientos de lo perdido, de lo sufrido, pero sobre todo, nos atrapa con sus garras el miedo a no sabemos qué, es tan pequeño, tan diminuto, que el no verlo casi nos atrofia los sentidos, porque nos fijamos tanto que la vista nos duele, el olfato nos agobia y el tacto nos asusta.
Volveremos dicen a tiempos mejores, porque ningún pasado fue mejor, hoy lo dudo, no añoro los años pasados sino la libertad perdida, añoro tus caricias y tus besos, darte un achuchón hasta que empujes porque te aplasto, añoro reírnos entre amigos donde la distancia es solo el espacio necesario para abrazar, añoro Asturias patria querida después de una sidrina, tanto como mirala cara a cara que es la primera, con el vaso lleno de manzanilla, añoro el fuego de color que dieron al cielo tus figuras de cartón, tanto como el silencio roto por el llanto de una saeta y el clamor popular de pedir una escalera. 
He dejado demasiadas añoranzas en el camino, que he saber recuperarlas, que nadie me hable de nueva normalidad, porque nos ha costado siglos, llantos, sangre y esfuerzo construir está, en todo caso, que me hablen de justicia social, de libertad, de amor hermano, de abrazos y besos, de sidras y manzanilla, de saetas, de figuras de cartón, de fuego por San Juan, que me hablen por fin, de lluvias de estrellas.
Un Ministro cesa a un cargo de la Guardia Civil y este hecho tiene cientos de minutos de televisión, programas de debate, se pide la dimisión del Ministro, en las cortes aparece como algo importante a debatir. Todo por un Guardia Civil cesado, y dimiten otros cargos en solidaridad, como en los viejos tiempos, si lo cesas nos vamos todos, parecen decir, no me gusta esa Guardia Civil, me recuerda a aquel viejo cuerpo que en el año 81 entro a tiros en el Congreso de los Diputados, no me gusta ese pulso al Estado que el estamento militar acompañado de la derecha política más rancia de una democracia europea está haciendo, pero sobre todo, no me gusta que un militar, sea del rango que sea, ponga en jaque al poder político, porque si no está de acuerdo, que se quite el uniforme y se presente en las próximas elecciones.
No me gusta y me da miedo cualquier ruido de sables.

Que aquí estamos de presta'o
que el cielo está nubla'o
que uno nace y luego muere
y que este cuento se ha acaba'o
Depende
Depende ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende
Depende ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende”
Se marchó perdiendo su vida por el cáncer, dejándonos en la memoria canciones para el recuerdo. Adiós Pau Donés.

Por culpa de una pandemia.
Junio 2020
Jose Salvador

lunes, marzo 16, 2020

ESTOY TEMBLANDO

Estoy temblando

No me da miedo este maldito virus que eligio acabar con mi salud si me pillaba, ni siquiera me da miedo sentir que se esconde en cualquier sitio con la capacidad de no ser visto, entre las manos o en el pomo de la puerta de casa. Tan duro es, que no me da miedo.

Pero si tengo mucho miedo, demasiado miedo y tristeza
A no poder besarte y hablarte desde lejos
a no sentir tus abrazos ahora que estoy en casa atrapado.
a no compartir risas con cervezas o cervezas con risas
a no compartir mi casa, ni la tuya
a no poder visitarte sabiendo que estas cerca
y peor aún, no poder hacerlo cuando estas lejos.

Tengo mucho miedo, a que este maldito virus 
toque lo más sagrado que tenemos
nuestros besos
abrazos
apretones de manos
juntar nuestros cuerpos conocidos o aún por conocer
compartir lo mucho o poco que tenemos
Este insolidario virus tiene forma de capitalismo
ataca todo lo solidario y nos quiere encerrar sol@s
en una burbuja de cristal
Y hemos de hacerle caso, porque ha contaminado
nuestros besos
nuestros abrazos
nuestros cuerpos
para que seamos nosotros los que contagiamos la muerte
a nuestros seres queridos
a vecin@s
amantes
amig@s

Es un virus, tan macabro, que sino te mata 
te utiliza como arma
y a veces, hasta las dos cosas.
Lo han llamado Covid-19
mas correcto seria llamarlo
malefic-19.

Estoy convencido ganaremos esta batalla
y tendremos que repensar
donde estamos invirtiendo
para que han servido tantos ejércitos
o trenes de alta velocidad,
8 horas de trabajo,
Murallas de pinchos
Fronteras llenas de muros
armas nucleares
religiones
...
si al final nos podía matar un beso
como la leyenda de Judas 
Sanidad, higiene, buena alimentación, educación, son las herramientas que tenemos para luchar contra esta pandemia.
Sanidad para curarnos, higiene para no contagiarnos
alimentación para tener buenas defensas
educación para crear valores ciudadanos
y científicos que descubran vacunas que alejen de nuestros cuerpos estas ganas víricas de matarnos.

Que nos sirva esta experiencia para:

Mayor inversión en Sanidad Pública

Mayor fomento de la higiene personal.

Mayor inversión en productos de alimentación saludable.

Mayor inversión en educación pública en valores y científica.

Las fronteras no las han derribado pateras, ni sirios huyendo de la guerra, ni mexicanos buscando El Dorado.
Las fronteras las ha derribado y cerrado paises, aislado continentes un virus microscópico que nadie tenia identificado, paso sin pasaporte, ni permiso de residencia, no cumplio normas, ni pidio permiso y aquí está entre nosotros. 
Repensemos este mundo.

Hemos aprendido la lección.

Encerrado en casa
Jose Salvador
Marzo 2020